"Educar no es llenar un recipiente, sino encender una hoguera ..."

por amor a las matemáticas .....

por amor a las matemáticas .....
"Yo vivo de preguntar, saber No puede ser lujo" (Sylvio Rodríguez)

Guías Mates Asociadas

Para contactarte conmigo:

mail: psumates2009@gmail.com

Rivers de Ennio Morricone

Pienso en MATEMÁTICAS ..... pero NO sólo en esto
Mostrando entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de agosto de 2012

tANGO: eL Algebrista. Gardel - Razzano

El Algebrista (Tango)
::: Un tango con letra de Enzo R. GentileEl algebrista, letra de Enzo R. Gentile, con música del tango "Mano a mano" (Gardel - Razzano)


EL ALGEBRISTAAlgebrista te volviste
refinado hasta la esencia
oligarca de la ciencia
matemático bacán.
Hoy mirás a los que sudan
en las otras disciplinas
como dama a pobres minas
que laburan por el pan.
¿Te acordás que en otros tiempos
sin mayores pretensiones
mendigabas soluciones
a una mísera ecuación?
Hoy la vas de riguroso
revisás los postulados
y junás por todos lados
la más vil definición.
Pero no engrupís a nadie
y es inútil que te embales
con anillos, con ideales
y con álgebras de Boole.
Todos saben que hace poco
resolviste hasta matrices
y rastreabas las raíces
con el método de Sturm.
Pero puede que algún día
con las vueltas de la vida
tanta cáscara aburrida
te llegue a cansar al fin.
Y añores tal vez el día
que sin álgebras abstractas
y con dos cifras exactas
te sentías tan feliz.

Una Novela sin la letra "E" (Tomado de www . Papel Blanco . com)

El texto de esta historia fue escrito con la tecla E de la máquina de escribir inutilizada; de ese modo se hacía imposible mecanografiar esa letra. Esto se hizo así para que de ningún modo la vocal pudiera incluirse accidentalmente…
Así explica el autor de una novela su curioso mecanismo de escritura. Gracias a un comentario de vitike a la anotación que hice ayer sobre la novela escrita en su totalidad con palabras que empiezan por P, me entero de otro experimento. Mira que es difícil escribir bien… pues más difícil todavía, un libro sin la letra E.
En esta ocasión fue el escritor estadounidense Ernest Vincent Wright, catedrático del Instituto Tecnológico de Massachussetts, el que en 1939 escribió un libro tituladoGadsby, que contiene 50110 palabras y ni una sola E. El reto fue conseguido tras 5 meses y medio de concentración, esfuerzo y desgaste del diccionario de sinónimos.
El autor explica en la introducción la dificultad que le supuso emplear los pasados (en general acabados en -ed en inglés) y la monotonía que, por ejemplo causaría el empleo de “said” en lugar de “replied,” “answered” o “asked”. También la muletilla “of course”, conectores tan frecuentes como “consequently” o los pronombres personales tendrían que ser eliminados, con los consiguientes efectos extraños.
También confiesa Ernest Vincent Wright que la novela surgió de su terquedad ante las continuas afirmaciones de que tal experimento no podía ser realizado, y no por conseguir ningún mérito literario. Sólo faltaba…
En esta página se puede leer al completo la introducción del autor a tal experimento, y también el texto de Gadsby. Un detalle macabro: el autor murió el mismo día que presentaba su novela.
En cuanto al argumento, según he podido rastrear por Internet, ya que no me encuentro muy suelta leyendo en inglés y más si me quitan una vocal, trata de la lucha que sostiene el protagonista, John Gadsby, para transformar el pequeño pueblo de Branton Hills en una ciudad próspera.

martes, 9 de agosto de 2011

Una Novela sin la letra "E" (Tomado de www . Papel Blanco . com)

El texto de esta historia fue escrito con la tecla E de la máquina de escribir inutilizada; de ese modo se hacía imposible mecanografiar esa letra. Esto se hizo así para que de ningún modo la vocal pudiera incluirse accidentalmente…

Así explica el autor de una novela su curioso mecanismo de escritura. Gracias a un comentario de vitike a la anotación que hice ayer sobre la novela escrita en su totalidad con palabras que empiezan por P, me entero de otro experimento. Mira que es difícil escribir bien… pues más difícil todavía, un libro sin la letra E.

En esta ocasión fue el escritor estadounidense Ernest Vincent Wright, catedrático del Instituto Tecnológico de Massachussetts, el que en 1939 escribió un libro tituladoGadsby, que contiene 50110 palabras y ni una sola E. El reto fue conseguido tras 5 meses y medio de concentración, esfuerzo y desgaste del diccionario de sinónimos.

El autor explica en la introducción la dificultad que le supuso emplear los pasados (en general acabados en -ed en inglés) y la monotonía que, por ejemplo causaría el empleo de “said” en lugar de “replied,” “answered” o “asked”. También la muletilla “of course”, conectores tan frecuentes como “consequently” o los pronombres personales tendrían que ser eliminados, con los consiguientes efectos extraños.

También confiesa Ernest Vincent Wright que la novela surgió de su terquedad ante las continuas afirmaciones de que tal experimento no podía ser realizado, y no por conseguir ningún mérito literario. Sólo faltaba…

En esta página se puede leer al completo la introducción del autor a tal experimento, y también el texto de Gadsby. Un detalle macabro: el autor murió el mismo día que presentaba su novela.

En cuanto al argumento, según he podido rastrear por Internet, ya que no me encuentro muy suelta leyendo en inglés y más si me quitan una vocal, trata de la lucha que sostiene el protagonista, John Gadsby, para transformar el pequeño pueblo de Branton Hills en una ciudad próspera.

martes, 22 de marzo de 2011

Qué lees Claudio II: Sueños de Einstein !!!!


Entre los arcos de una calle distante, el reloj de la torre suena seis veces y luego se detiene. El joven está encorvado sobre el escritorio. Ha llegado al despacho de madrugada, después de otra conmoción. Está despeinado y sus pantalones don demasiado grandes. Tiene en la mano veinte páginas arrugadas, su nueva teoría sobre el tiempo que hoy mismo enviará por correo a la revista alemana de física (....)

Sueños de Einstein, Alan Lighman

viernes, 14 de mayo de 2010

La soledad de los números primos ....


"Los números primos sólo son exactamente divisibles por 1 y por sí mismos. Ocupan su sitio en la infinita serie de los números naturales y están, como todos los demás, emparedados entre otros dos números, aunque ellos más separados entre sí. Son números solitarios, sospechosos, y por eso encantaban a Mattia, que unas veces pensaba que en esa serie figuraban por error, como perlas ensartadas en un collar, y otras veces que también ellos querrían ser como los demás, números normales y corrientes, y que por alguna razón no podían. Esto último lo pensaba sobre todo por la noche, en ese estado previo al sueño en que la mente produce mil imágenes caóticas y es demasiado débil para engañarse a sí misma.

En primer curso de la universidad había estudiado ciertos números primos más especiales que el resto, y a los que los matemáticos llaman primos gemelos: son parejas de primos sucesivos, o mejor, casi sucesivos, ya que entre ellos siempre hay un número par que les impide ir realmente unidos, como el 11 y el 13, el 17 y el 19, el 41 y el 43. Si se tiene paciencia y se sigue contando, se descubre que dichas parejas aparecen cada vez con menos frecuencia. Lo que encontramos son números primos aislados, como perdidos en ese espacio silencioso y rítmico hecho de cifras, y uno tiene la angustiosa sensación de que las parejas halladas anteriormente no son sino hechos fortuitos, y que el verdadero destino de los números primos es quedarse solos. Pero cuando, ya cansados de contar, nos disponemos a dejarlo, topamos de pronto con otros dos gemelos estrechamente unidos. Es convencimiento general entre los matemáticos que, por muy atrás que quede la última pareja, siempre acabará apareciendo otra, aunque hasta ese momento nadie pueda predecir dónde.

Mattia pensaba que él y Alice eran eso, dos primos gemelos solos y perdidos, próximos pero nunca juntos. A ella no se lo había dicho. Cuando se imaginaba confiándole cosas así, la fina capa de sudor que cubría sus manos se evaporaba y durante los siguientes diez minutos era incapaz de tocar nada."

(Extracto)

"La soledad de los números primos"

Autor: Paolo Giordano


Título original: La solitudine dei numeri primi
Ilustración de la cubierta: Mirjan van der Meer
http://rooze.deviantart.com
Copyright © Arnoldo Mondadori Editore SpA, Milano, 2008
Copyright de la edición en castellano © Ediciones Salamandra, 2009
Publicaciones y Ediciones Salamandra, S.A.
Almogávers, 56, 7° 2° - 08018 Barcelona - Tel. 93 215 11 99
www.salamandra.info

ISBN: 978-84-9838-205-1
Depósito legal: B-16.309-2009
1ª edición, febrero de 2009
4ª edición, abril de 2009
Printed in Spain
Impresión: Romanyá-Valls, Pl. Verdaguer, 1
Capellades, Barcelona

sábado, 23 de mayo de 2009

tengo una idea ....

Tengo una idea

Ayeren el metro Salvador
-que no andaba por esos lares hace rato-
vi un grupo de tarotistas (los que leen el Tarot!)
tenían unos paños oscuros en pequeñas mesas
bien esotéricos, llenos de lunas y estrellas, bien monos!
y la gente -pasábamos y mirábamos-
y algunos reincidían en ese "arte adivinatorio" lleno de arcanos y dibujos brujos ....
Y que tal si un día .... ? ....
-cuasi como una broma o una intervención urbana, muy en serio-
llevo una mesita -con un mantelito también mono-
y pongo un cartelito que no diga "Tarot" sino "se trafican matemáticas"
tengo algunos juegos, la Torre de Hanoi y a otros avalorios matemáticos lúdicos y divertidos
y unas bolsas de colóres y de géneros
donde ofrezca a la gente llevarse a casa un ejercicio y su respuesta ?????
Aclarar que no soy capaz sino de resolver pequeñas cosas, apenas los más fáciles de la guía
pero que puedo hacerle empeños
y que no cobro nada, que las matemáticas SON GRATIS
y regalar acertijos y regalar figuras y volúmenes de color
y regalar abrazos ?????

qué tal si un día ?????

Nomenclatura

a a
b b
c c
d d
e e
f f
g g
h h
i i
j j
k k
l l
m m
n n
ñ ñ
o o
p p
q q
r r
s s
t t
u u
v v
w w
x x
y y
z z

. .
- -
? ?
! !

tengo una idea ....

Ayer
en el metro Salvador
-que no andaba por esos lares hace rato-
vi un grupo de tarotistas (los que leen el Tarot!)
tenían unos paños oscuros en pequeñas mesas
bien esotéricos, llenos de lunas y estrellas, bien monos!
y la gente -pasábamos y mirábamos-
y algunos reincidían en ese "arte adivinatorio" lleno de arcanos y dibujos brujos ....
Y que tal si un día .... ? ....

-cuasi como una broma o una intervención urbana, muy en serio-
llevo una mesita -con un mantelito también mono-
y pongo un cartelito que no diga "Tarot" sino "se trafican matemáticas"
tengo algunos juegos, la Torre de Hanoi y a otros avalorios matemáticos lúdicos y divertidos
y unas bolsas de colóres y de géneros
donde ofrezca a la gente llevarse a casa un ejercicio y su respuesta ?????
Aclarar que no soy capaz sino de resolver pequeñas cosas, apenas los más fáciles de la guía
pero que puedo hacerle empeños
y que no cobro nada, que las matemáticas SON GRATIS
y regalar acertijos y regalar figuras y volúmenes de color
y regalar abrazos ?????


qué tal si un día ?????

martes, 19 de mayo de 2009

Benedetti y su poesía matemática o computacional .....

WINDOWS 98

Antes del fax del modem y el e-mail
la vergüenza era sólo artesanal
la mecha se encendía con un fósforo
y uno escribía cartas como bulas

antes los besos iban a tu boca
hoy obedecen a una tecla send
mi corazón se acurruca en su software
y el mouse sale a buscar el disparate

cuando me enamoraba de una venus
mis sentimientos no eran informáticos
pero ahora debo pedir permiso
hasta para escribir con el news gothic

te urjo amor que cambies de formato
prefiero recibirte en times new roman
mas nada es comparable a aquel desnudo
que era tu signo en tiempos de la remington.

Mario Benedetti
-
Extracto de Hagamos un trato ....
Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.
Mario Benedetti

jueves, 23 de abril de 2009

Ítaca

Ítaca “Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias (…)

Ten siempre a Ítaca en tu pensamiento.
Tu llegada allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Ítaca te enriquezca.

Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte (…)

Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto,
con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas.”

(Ítaca, K. Kavafis)

Se despierta a las 4 am, oscura y un poco inquieta. Como si fuera su primer día de clases y temiera enfrentarse a un puñado de jóvenes desconocidos y expectantes ante la profe nueva. Como si el corazón se le apretara su poco al pensar en todo lo que significa comenzar a ser profesora.

Pero ya no es esa profe nueva…ahora le pesan los años y algunas ilusiones –no todas- han quedado en el camino. ¡Cuántas cosas soñaba cuando empezó a recorrer esos rumbos! Pero también cuánto temor de equivocarse y no alcanzar la cercanía con aquellos a quienes buscaba, sus estudiantes. Por esa cercanía se había hecho profesora, por soñar con alcanzarla junto a los jóvenes, tal como su profesora de Historia había hecho con ella.

Por eso aún era profesora, pensaba, sabía. Ahora ya no recordaba qué había sentido el primer día, cómo había sido el entrar a la sala y ver aquellos 15 o 16 rostros mirarla. Solo recordaba las caras expectantes de aquellos niños y niñas, un 7º básico, su primer curso de Historia y de jefatura. Uff, ellos y sus 12 años llenos de movimiento y rebeldía…ella llena de parsimoniosos proyectos por concretar.

Rebelde como había sido en sus propios doce, quince, dieciocho, veintitantos años, creía que lidiar con la rebeldía de ellos no iba a ser difícil…pero se equivocaba…criada en otros años y otras urgencias, ahora se le aparecían vacías sus quejas –las de ellos- escasas sus razones, ausentes sus grandes causas. Pensó que se había equivocado. Que mejor hubiera sido la sociología para aquellos anhelos que la perseguían, para calmar aquellas urgencias poderosas que sentía le agarrotaban el cuerpo y el alma. ¿Qué diablos podía hacer allí, en medio de esas caras que esperaban todo y nada de ella?

Pero ¿Cómo reconocer su derrota aún antes de dar la pelea de verdad? Sin decidirlo, siguió un día, y otro, y otros. A ratos volvía a sentir la desazón de las miradas incomprendidas, de ella y de ellos. A ratos sus ojos se conectaban con un mundo en llamas dentro de sus frágiles cuerpos y parecía que valía la pena estar allí, aunque fuera sólo para eso, para que sus miradas no cayeran en el vacío de un adulto ajeno y distante.

Comenzó a disfrutar de sus dudas -las de sus alumnos-, de sus rebeldías con y sin causa, de su compañía –la historia y la geografía relegada a un segundo o tercer lugar- y a pensar que quizá los tiempo no eran ya los de las grandes cruzadas pero bien valía el cruzar las miradas y recibir la calidez como respuesta. Por caminos diversos su vida se iba llenando de tristeza y preocupaciones, pero entraba a la sala y el lastre de todas aquellas penas quedaba afuera.

Allí era otra, allí su dolor dolía menos porque no era nada frente a los dolores y alegrías de aquellos que le confiaban, allí sentía que podía hacer algo por alguien…como si en ese hacer estuviera pagando la deuda de gratitud hacia quienes le habían insuflado la vida cuando se marchitaba en la intrascendente adolescencia y en la impotencia de su hogareño abandono.

Algo por alguien…alguien había hecho algo, mucho, por ella y eso la había marcado para siempre. Ella quería –soñaba- hacer eso, aunque fuera en su imperfecta y limitada manera de ser. Una profe. Una profe como aquella que le había “salvado” la vida. Son las 6 am. Comienza a aclararse su ventana. Pero ella sigue oscura. No sabe dónde quedó tanto ímpetu e ilusiones. Si acaso fueron los años o los golpes. No sabe. Quisiera saber. Quisiera saber cuándo volverá a su destino. Quisiera saber cuándo volverá a hacer algo…por alguien.

Claudia Drago
http://peuma.unblog.fr/2009/04/20/itaca/

miércoles, 22 de abril de 2009

Tolstoi ....

Un hombre es como una fracción cuyo numerador corresponde a lo que él es, en tanto que el denominador es lo que cree ser.
Cuanto más grande es el denominador, más pequeña es la fracción.
Tolstoi

viernes, 17 de abril de 2009

Cuento .....

Título: No se puede privar a un caracol de la libertad.

Lo dejaron en Melinka, un lugar del que sólo había escuchado hablar en sus básicas clases de geografía escolar. Tras ladrarle su obligación, de no abandonar el lugar y menos poblar su cabeza con intenciones de alborotar políticamente a los lugareños, lo pusieron en manos del cura del pueblo. No tuvo tiempo de saber la suerte de sus amigos y amigas y el paisaje mezclaba belleza austral, nostalgias y miedos.

Aureliano Valiente, titular de la cátedra de matemáticas modernas, fue relegado al sur, por adherir a un listado de profesores que preguntaron por la suerte de un colega detenido, tras manifestarse en contra de la dictadura, abiertamente.

Eran los aciagos días de 1979 en Chile, un país cercado por la brutalidad de un régimen totalitario, que despreciaba brutalmente la democracia y la cultura.

-Me dicen que Ud. se mantendrá relegado en la zona, hasta nuevo aviso , le dice el cura.
-Así es, soy de Santiago, y si bien el centro de mi vida es la investigación, no pude sustraerme de denunciar las violaciones a los derechos humanos, en las personas de mis colegas y estudiantes …. Ese fue mi pecado ….
-No se preocupe, aquí respetamos las opciones de la gente y sobretodo las de aquellos que defienden a sus hermanos, aunque le debo advertir, que es mejor mantener un bajo perfil, para evitar ser delatado …. En nuestra parroquia tendrá alimento y un lugar para dormir y bajo el estilo del trueke (intercambio), le agradecería nos ayudara a mantener el espacio parroquial, sobre todo su jardín que más bien es un bosque.

Aureliano comenzó la tarea de inmediato, producto de lo cual no pudo sino percibir, cómo su investigación matemática le había privado el deleite de tomar contacto directo con la naturaleza.

Diversos detalles de esta le abrían recuerdos de la vorágine recién pasada. Fue así como la imagen de un caracol por él estimulado, le sugería la resiliencia con la que tantos ciudadanos del país se sobreponían a los apremios ilegítimos, en pos de recobrar las libertades usurpadas al pueblo. Aureliano, desde la alteridad de su propio cuerpo –hoy negado por el destierro- comenzaba a entender el sutil vínculo que ligaba todo el quehacer humano con los derechos cívicos ahora conculcados. Así, si alguna vez creyó en una ciencia neutral, hoy se daba cuenta que la ciencia, incluso las matemáticas, no tenían sentido sino provocaban más libertad y dignidad humana. El, ahora quería ser un caracol, recobrar siempre su identidad, para desde ella construir humanidad ….

En estas cavilaciones lo despertó la presencia de un niño y su maestra …. Recorrían el espacio parroquial, con permiso del cura. La maestra auxiliaba al pequeño con su tarea, él trataba de develar la edad de un árbol, contando los anillos de su tronco mayor. Aureliano justo escuchó el diálogo, en el que Juan preguntaba si necesariamente se debía cortar un árbol para poder saber su edad.

- No necesariamente interrumpió Aureliano ….
La profesora y el pequeño miraron con asombro ….
- Soy Aureliano, de Santiago …. Me encuentro en estas bellas tierras, relegado por haberme transformado en opositor al régimen …. Disculpen, no debo importunarles con estos temas.
- No nos atemorizan las verdades y luchamos a nuestro modo por ellas, exclamó la profesora, tras lo cual escuchó más detalles del visitante de la zona.

Lo desafió a visitar la escuela, que coordinaba junto a su esposo, porque Aureliano había sugerido una respuesta a la inquietud de Juan, tras lo cual había expresado ser investigador y docente universitario en la capital. ¿Qué podía decir un científico, un matemático de todo esto?

Aureliano conmovió a su audiencia en un rico diálogo interdisciplinar con los profesores de varias asignaturas, frente a los cuales mostró que la geometría fractal, puede, para el caso de especies muy regulares, ofrecer un método estimativo de la edad de un árbol. En estas especies, el crecimiento refleja iteratividad fractal de la siguiente forma: en primavera de la punta del tallo principal surgen varias ramas a una misma altura y en varias direcciones, que continúan creciendo durante la temporada. Pero invierno este crecimiento se frena, patrón que se repite al llegar nuevamente la primavera: de la punta de cada rama salen a su vez varias ramas en diferentes direcciones. Y así sucesivamente año tras año. De este modo las ramas más bajas son más complejas que las superiores y más ramificadas. Tras contar los nudos de ramificación de las ramas bajas, se puede conocer la edad del árbol.

Pero luego vinieron problemas como el método para calcular estimativamente la población de peces en una granja de cultivo, la presencia de los números de Fibonacci en las camadas de reproducción de ciertas especies animales, la distribución espiral en el micro y el macrocosmos y numerosos otros campos de las matemáticas vinculados, anclados, a temas relevantes para los habitantes de estos parajes.

Parecía que las matemáticas habían cobrado sentido para Aureliano, parecía que la metrópolis había por fin, devuelto lo que merecían zonas libradas a su abandono austral. La comunidad del colegio comenzó a vislumbrar la presencia de las matemáticas en todo el universo, para dar paso a coloquios filosóficos en donde se llegaba a discutir si es verdad que el universo está escrito en lenguaje matemático o este es un antropocentrismo impuesto a fuerza ….

Aureliano comenzó a entender la insularidad de estos parajes, la centralidad con la que se dibujan sus políticas educativas. Cobró sentido el profundo impacto de la investigación en los programas escolares y la necesidad de preñarlos con la imprescindible divulgación científica. De sus valiosas audiencias supo que nunca se debería perder la esperanza de que en cada niño y en cada niña hay potenciales seres humanos para la ciencia.

Aureliano supo del temple sureño, de sus esfuerzos cotidianos lindando con la bravura que se debe levantar frente a la inclemencia del clima hostil, pero más que eso, recibió la solidaridad y el afecto de la gente de la tierra, en medio de los cuales también habita la lucha por la plena vigencia de los derechos humanos.

El día de partir fue un árbol de abrazos, la caricia fractal de una comunidad que más tarde recibiría la donación de una biblioteca científica, que viajó desde el centro de la metrópolis, llena de libros pero sobretodo de esperanzas!

Un caracol enseñó con su paz-ciencia, que la investigación sólo cobra sentido cuando está inspirada en la promoción de los valores humanos. Un caracol dibujó la resiliencia, como la vuelta a la identidad primigenia que mantiene siempre el vínculo entre ciencia y libertad en el universo.
No es posible privar a un caracol de la libertad, sobretodo si es un caracol …. resiliente y
matemático.

martes, 24 de marzo de 2009

un cuento muy loco .... números divertidos y números enojones ....

Había un mundo
el mundo de lo números de contar
así: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, ....
o si quieres: uno, dos, tres, cuatro, ....
los números impares eran divertidos (como mamá)
y los pares, enojones (como papá)
el 2 quería atrapar al 1
entre el 2 y el 4 querían encerrar al 3
el dos y el 4 eran de ceño fruncido
el tres y el 7 eran pura risa.
Saltaban en su mundo
pero cuando un impar caía encina de un par, era atrapado
en tiempos pretéritos, saltaban de a uno y siempre eran pillados
hasta que inventaron la tecnología de saltar de dos en dos
así el tres, tras saltar (tres tras) llegaba al 5 y eran puros abrazos
Esta tierra tiene un superhéroe que es el 5
el 5 les enseñó un truco: usar el teletransportador caja *5
si un número es por ejemplo 9, al usar caja *5, es decir: (9) * 5 llegaba de un gran salto al 45
y así escapaba del 8 y el 10
Pero los pares se organizaron para salvar su economía y prohibir la risa
y persiguieron al que había enseñado la nueva tecnología, que era MUY rápida
y lo buscaron por toda la recta (quiero decir la tierra).
Una vez le llevaban pilladito
super cerca, ya lo apresaban
y de repente, PLAZZZZZ, el 5 desaparece !

¿ Dónde se fué el 5 ?, ¿ Cómo escapó ?

viernes, 20 de marzo de 2009

Un cuento para niños y niñas ..... (Tomado de la Resvita Unión)


La Sociedad Canaria Isaac Newton de Profesores de Matemáticas convoca anualmente el concurso “Cuentamatemáticas con Cuentos”, dirigido a alumnos de Educación Primaria. Este cuento fue galardonado con el Primer Premio en el curso 2006/07, en su categoría de 2º ciclo de Primaria (8 a 10 años):

DON NÚMERO 5 Y LOS DUENDES POLIGONALES

En una casa al lado del mar vivía Don Número 5 con sus amigos los duendes poligonales.Un día el duende Triangulín tenía cara de preocupado y Don Número 5 le preguntó:

¿Qué te pasa?

Tengo un problema, le contestó. Voy a celebrar una fiesta en mi jardín Rectangulín, quiero invitar a 10 amigos y no sé cuántos pasteles cuadraditos tengo que comprar, porque se quieren comer dos cada uno.

¡Tranquilo! Mis amigos y yo te ayudaremos. Don Número 5 llamó a Reina, la multiplicación y a Flor, el número 2, 10 x 2 = 20

Al final entre Reina y Flor resolvieron el problema. Triangulín tenía que comprar 20 pasteles cuadraditos.Comieron, jugaron y se lo pasaron muy bien.

Autora: Erika Hernández Quintero, 3.º de Primaria, Colegio Mª del Carmen Fernández Melián, Tegueste, Tenerife (España). Primer Premio, curso 2006/07

martes, 10 de marzo de 2009

CORTAZAR y este cuento tan matemático ,,,, ¿de qué trata?

POR ESCRITO GALLINA UNA

Con lo que pasa es nosotras exultantes. Rápidamente del posesionadas mundo estamos hurra. Era un inofensivo aparentemente cohete lanzado Cañaveral americano Cabo por los desde. Razones se desconocidas por órbita de la desvió, y probablemente algo al rozar invisible la tierra devolvió a. Cresta nos cayó en la paf, y mutación golpe entramos de. Rápidamente la multiplicar aprendiendo de tabla estamos, dotadas muy literatura para la somos de historia, química menos un poco, desastre ahora hasta deportes, no importa pero: de será gallinas cosmos el, cara jo qué.

- - - - -
Nota: Los profesores de Mates también pueden aprender a jugar, que tal poner el teorema de Pitágoras de similar forma:
-
Pitágoras-Cortázar-Escobar Particular Teorema de:
-------------------------------------------------------------

En rectángulo todo triángulo: El hipotenusa de la cuadrado es la suma de los catetos igual a los cuadrados de.
-
Tarea para la casa: ¿ Y cómo sería el dibujo ?

mandar bosquejos a newencec@gmail.com
-
Mira un ejemplo encontrado en la RED

Este es mi dibujo:

¿ Y el vuestro ?

domingo, 8 de marzo de 2009

El cuento más corto del Español .....

El Emigrante es un microcuento del escritor méxicano Luis Felipe Lomelí :

« ¿Olvida usted algo? -¡Ojalá! »

Esta simple frase contituye el más corto relato jamás escritoen lengua española. Antes de su publicación en 2005 el relato más corto de la lengua española había sido El Dinosaurio, del escritor guatemalteco Augusto Monterroso.

Tarjeta de presentación


La jornada había sido cansadora tras las marchas por el día internacional de la mujer, a hurtadillas del sueño había intentado leer ese -para mi- eterno retorno de Eco titulado "Memoria del silencio", cuando -otra vez, otra historia- el sueño me venció sobre el mar de mi almohada y quedó inconclusa la historia de esos monjes que "protegían en silencio las palabras ...."
En el crisol del cansancio mezclé todo: Eco, monjes y quizás la vida de Marie Sophie Germain .... Era el tiempo pre-revolucionario, los primeros intentos de asaltar al absolutismo ....
Esta vez yo era monje y con voto de silencio. La abadía por las tardes nos abría al "scriptorium" para ser custodios y escribas de símbolos, relaciones, ecuaciones, fórmulas, funciones, imágenes geométricas y demases. Todo lo concerniente a las matemáticas era caligrafiado con perfecto y exquisito cuidado, en pergaminos para ser guardados para la posteridad .... llevabamos quizás dos siglos haciéndolo, robando al saber docto para evitar la desmemoria. Todo era cuidadosamente clasificado en archivos especiales de madera, celosamente protegidos de la acción del tiempo en la biblioteca oculta de la abadía.
Una mujer con una identidad similar a lo que fueron Hypatia o Marie Sophie Germain encarnaba a una de las figuras -entre las que se enconraban por cierto menos mujeres- del reducto o resto de sabios de los que manaban generosamente los conocimientos a proteger .... pero ella, por lo demás, no era solamente una mujer sabia sino también fraterna a los intentos revolucionarios ....
-
La mujer transpira, bota a borbotones tu temor tras ser amenzada y perseguida, escapa a la ira para refugiarse en la abadía ....
Como muchas otras veces, el argumento mayor pesó bajo el rótulo que de la sabiduría científica era sólo patrimonio masculino y la venganza en contra de su fervor hacia el pueblo, se tiñó como el castigo hacia el atrevimiento de querer saber.
La abadía despertó en llamas y el trabajo de esas decenas de años "abrazó" el cuerpo de esa mujer "bruja", mientras la revolución de los hombres seguía .....

(un sueño ....)

sábado, 7 de marzo de 2009

amamos los libros .....

Me paseo por las estanterías de la biblioteca. Los libros me dan la espalda. No para rechazarme, como las personas, sino de un modo hospitalario, para presentarse. Metro tras metro de libros que jamás podré leer. Y yo sé: es vida lo que se me ofrece, son añadidos a mi propia vida que están esperando ser usados. Pero a la velocidad que desaparecen los días, las posibilidades permanecen... abandonadas. Uno de estos libros, podría haber sido suficiente para cambiar mi vida por completo. ¿Quién soy ahora? ¿Quién podría haber sido?

Jostein Gaarder, Klaus Hagerup. La Biblioteca mágica de Bibbi Bokken. Ed. Siruela, 2001)

martes, 30 de diciembre de 2008

El Tío Petros y la Conjetura de GOLDBACH (Literatura, Comentario)


Es fácil entender la fascinación de la matemática. Después de todo es una ciencia, o un lenguaje, donde la verdad o falsedad de las proposiciones puede demostrarse con unos pocos pasos lógicos. Aceptando un conjunto, cuanto más limitado mejor, de axiomas, la belleza de un mundo perfecto de teoremas no manchados por lo cotidiano se despliega ante el practicante. La matemática es como un reino remoto muy alejado de las preocupaciones de todos los días, donde uno puede perderse, aislarse o vivir una vida relajada… o no. O al menos, así era hasta principios del siglo XX, cuando alguna de las más preciadas convicciones matemáticas se tambalearon y derrumbaron ante el terremoto de algunas nuevas demostraciones. La matemática, aunque extremadamente bella y abstracta (y esa abstracción es un componente importante de su atractivo), no era tan perfecta como parecía.

El tío Petros y la conjetura de Goldbach a pesar de su título, que engaña con sinceridad, es realmente la historia del sobrino, que crece fascinado por la figura de un enigmático anciano al que su familia de comerciantes considera una oveja negra a pesar de su indiscutible y brillante pasado como matemático. Pero tío Petro no es ahora más que un anciano que vive recluido en una casa de campo, rodeado de libros de matemática que ya no lee, y enfrascado en los problemas del ajedrez. Un poco de rebeldía juvenil se combina en el sobrino con la fascinación por el hombre hasta hacerle desear convertirse también en matemático. Pero su tío le ofrece una prueba, demostrar una simple proposición matemático. Si lo consigue, habrá demostrado tener talento para esa disciplina. Pero un verano de trabajo no sirve de nada, y el joven se ve obligado a firmar un documento en el que asegura que jamás estudiará matemática y parte a América para realizar sus estudios universitarios.

El problema planteado por el anciano es muy simple: demostrar que todo número par superior a dos es la suma de dos primos. Expresable en pocas palabras, es sin embargo uno de los grandes problemas no resueltos de la matemática, la conjetura de Goldbach. Cuando su compañero de cuarto llama la atención del joven al hecho de que su tío le había planteado como prueba un famoso problema no resuelto, éste estalla en cólera y decide enfrentarse al anciano.

La narración cambia después a la tercera persona, hasta ese momento el sobrino narraba en primera, y asistimos a los esfuerzos del joven y brillante matemático Petros Papachristos por resolver la conjetura de Goldbach y su fracaso. Pero la narración es misteriosa y no deja clara del todo los motivos y las razones del fracaso. ¿Qué sucedió? ¿Qué hizo realmente que Petros abandonase la búsqueda de la preciada demostración de la famosa conjetura, demostración que le hubiese garantizado la inmortalidad en el panteón de los grandes matemáticos?

Continúa así una aventura fascinante que en menos de doscientas página entremezcla personajes inventados con grandes matemáticos de principios de siglos (como Hardy, Ramanujan, Turing y Gödel). Es evidente en su lectura que Apostolos Doxiadis podría haber escrito un libro de historia, pero al decidir escribir una novela ha construido una ensayo sobre el placer y los peligros de la matemática. El tío Petros y la conjetura de Goldbach es una reflexión sobre la admiración, el orgullo y la iluminación casi religiosa del descubrimiento. La narración es ágil y perfecta, tomándose gran cuidado en construir los personajes y destacar sus motivaciones. En ocasiones, se lee como una novela de aventuras que tiene como eje central la matemática. Pero son los conflictos personales los que soportan, con soberbia resistencia, el peso de la trama.

Los elementos matemáticos del argumento se explican con total claridad y son fáciles de entender hasta por el más negado para esa ciencia, o lenguaje (de hecho, da la impresión de que Apostolos Doxiadis podría ser un espléndido divulgador). Pero más importante, expone perfectamente por qué hay gente capaz de dedicar toda una vida a demostrar teoremas que aparentemente no tienen mayor interés práctico (la figura de Erdös viene inmediatamente a la cabeza). En general, cualquier persona que alguna vez haya admirado la belleza de la matemática se identificará inmediatamente con el tío Petros. Todos los que habiendo admirado la belleza de la matemática sabemos que estamos negados para ella, nos identificaremos con el sobrino. Todos los capaces de disfrutar de una buena novela, leerán El tío Petros y la conjetura de Goldbach con absorbente placer.
-
(Tomado de p.jorge.com)
-
Nota del Blogger (OFT): NO me gusta el cierto grado de HOMOFOBIA del Tío Petros, me da pena pensar que un hombre tan potente, haya sido partícipe de esta negación de la alteridad en sus momentos de rabia. Otra cosa es que, siendo maduro, no supo decir NO, al premio de los generales de la dictadura Griega (aunque de cierta forma le cargó recibirlo).

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Cuento (Matemático) de Navidad


CUENTO DE NAVIDAD (Tomado de DivulgaMat)

-¿Quiénes sois? –preguntó Lucas, retrocediendo aterrado.

-Somos los Espíritus de las Matemáticas –contestó uno de los tres espectros que habían aparecido de improviso ante el joven que estudiaba en su cuarto.

-Yo soy el Primero de los Tres Espíritus de las Matemáticas –añadió el espíritu que había hablado. Y señaló a sus compañeros, que dijeron:

-Yo soy el Segundo de los Tres Espíritus de las Matemáticas.

-Y yo el Tercero de los Tres Espíritus de las Matemáticas.

Pero la explicación no tranquilizó al asustado estudiante. Y aunque no creía en fantasmas, la presencia de aquellos tres misteriosos espectros que habían aparecido de improviso flotando a un palmo del suelo e irradiando una extraña fosforescencia que iluminaba con una intensa luz amarillenta la habitación, le había sobresaltado. Dos de ellos vestían con ropa parecida, lo que demostraba que pertenecían a la misma época, más o menos, calculó Lucas, de los siglos XVII o XVIII: chaqueta larga y calzón de terciopelo hasta la rodilla, camisa blanca de amplios puños y pañuelo también blanco al cuello, medias blancas y zapatos negros de cuero con ligero tacón y hebilla de plata, y peluca empolvada y rizada cayendo sobre los hombros en el caso del Segundo Fantasma, y más sencilla, peinada hacia atrás y recogida en cola de caballo en el caso del Tercer Fantasma. Y también les distinguía el hecho de que el Tercer Fantasma ocultaba sus ojos tras unas gafas con cristales ahumados y llevaba un fino bastón en la mano con el que tanteaba el suelo al desplazarse, al modo de los ciegos. En cuanto al que se había presentado como el Primer Fantasma no tenía nada que ver en cuanto a indumentaria con sus compañeros, ya que vestía una amplia túnica de algodón blanco con una banda azul recorriendo el borde y calzaba unas sencillas sandalias de cuero, era calvo y mostraba una gran barba blanca y rizada, con todo el aspecto de ser un filósofo griego o un patricio romano. Lo único que les unía es que los tres cargaban con libros, cuadernos, hojas sueltas y rollos de pergamino que se les caían continuamente provocando un trajín de agacharse para recogerlos para volverse a agachar al minuto siguiente, sobre todo el que se había presentado como el Tercer Espíritu, que cargaba con un montón de libros y carpetas que llegaban hasta el techo.

A Lucas, el asustado estudiante de Matemáticas, le eran familiares sus fisonomías, auque a pesar de ello siguiera inquieto ante la inesperada aparición… hasta que recordó que sobre su mesa estaba el libro titulado “Canción de Navidad”, el clásico de Dickens que había leído de pequeño y que ahora estaba releyendo. Entonces es cuando cayó en la cuenta de la similitud entre la escena que estaba viviendo y el argumento del libro. Así que, dudando si estaría soñando o no y haciendo un esfuerzo para superar el temor que aún sentía, preguntó:

-¿Son ustedes los tres espíritus de las navidades que se le aparecen a Evenezer Scrooge?
-¿A quién? –preguntaron a su vez los tres espíritus.
-A Scrooge, al protagonista de “Canción de Navidad”, el cuento de Charles Dickens que estoy leyendo. Al avaro más miserable, cicatero, ruin, tacaño, roñoso, cutre, egoísta, usurero y despreciable del mundo.
-Se ve que le tienes aprecio –dijo, chusco, El Tercer Fantasma.

-Pues no, no somos los tres espíritus de las navidades que dices –dijo el Tercer Espíritu.
-Es que como estamos en Navidad… A Scrooge, por si no lo sabían, que me da la impresión que no lo saben, se le aparecen tres espíritus en Navidad para darle un escarmiento por su inhumana avaricia. Y estos tres espíritus son el Espíritu de las Navidades Pasadas, el de la Navidad Presente y el de las Navidades Futuras. Por eso, al verlos ahí a los tres plantados, pues pensé que podían ser los Tres Espíritus que buscaban a Scrooge… y que se habían equivocado de dirección.

-En primer lugar, y tal como has insinuado, no conocíamos el cuento del tal Charles Dickens; en segundo lugar nosotros no somos los espíritus de las navidades y en tercer lugar… bueno… en tercer lugar… pues… no se me ocurre nada para ponerlo en tercer lugar –dijo el que se había presentado como el Primer Espíritu, un tanto avergonzado.

-Pues en tercer lugar… podríamos añadir que nosotros no somos los espíritus que dices porque somos, como te dijimos al principio, los Espíritus de las Matemáticas, o al menos tres de sus grandes espíritus, ya que hay tantos grandes espíritus de matemáticos como grandes matemáticos ha habido. –añadió el Segundo Espíritu, saliendo en ayuda de su compañero.
-Porque eso sí: para ser espíritu de matemático tienes que ser un matemático muerto –añadió, a modo de explicación innecesaria, el Tercer Espíritu.
-Entonces, si no os habéis equivocado de dirección y no habéis venido a mostrarme las navidades pasadas, presentes y futuras, ¿a qué habéis venido? –preguntó Lucas, algo más tranquilo, y añadió: -Por cierto, ¿no estaré soñando?

-No, hombre, no –contestó el Primer Espíritu- Ese es el recurso de los malos escritores o de los malos guionistas de cine, es el cuento de siempre: al protagonista le suceden una serie de acontecimientos fantásticos y de pronto se despierta y todo ha sido un sueño. No, eso sería demasiado fácil. Esto que te está pasando es real. Y si nos hemos aparecido precisamente a ti es porque tú, aunque ahora no lo sepas, serás un gran matemático. Y nosotros, que todo lo sabemos, nos aparecemos para animar a los jóvenes futuros matemáticos.

-¿Y ganaré la Medalla Field? –preguntó Lucas.
-Hombre, tampoco te pases. De momento confórmate con saber que serás un gran matemático, que ya es algo, ¿no? Por cierto, ¿qué es esa cuadrícula que tienes sobre la mesa?
-Un problemilla muy fácil que le estaba preparando a un amigo mío. Es que nos inventamos problemas y nos los ponemos…
-Para fastidiaros el uno al otro… –dijo el Primer Espíritu, sonriendo.
-No, no, qué va; lo hacemos porque nos gustan las matemáticas.
-A ver, a ver, déjame verlo –dijo el Primer Espíritu, cogiendo el papel de encima de la mesa, a la vez que se le caían de las manos unos cuantos pergaminos que llevaba enrollados… y leyó:

“Completa el cuadrado”

-Bueno, tienes razón, este problema es sencillísimo. Y eso que yo soy ante todo geómetra… y la verdad es que con la numeración indo-arábiga no me llevo muy bien ya que la he tenido que aprender ya de espíritu, que cuando yo estaba en activo en mi Siracusa natal ni siquiera teníamos la numeración romana. También me ha ayudado que, como espíritu, he seguido atentamente la trayectoria de mis trabajos en particular y de las matemáticas en general, desde mi siglo hasta ahora, por eso sé que la numeración indo-arábiga, que tengo que reconocer que está muy bien, la trajo a Europa el gran Fibonacci. Y con todo, como los humanos somos muy brutos no tuvo autentica divulgación hasta por lo menos el siglo XV.

-Pues sí, más de 300 años después de que él la trajera –dijo Lucas, para que el anciano de la túnica se diera cuenta de que sabía de lo que estaba hablando.
-Pero, en fin, lo dicho: que este problema es un problemilla. Por cierto, señor Newton, le podríamos facilitar a este alevín de matemático algún problema un poco más difícil que el de la cuadrícula, para que fastidie a su amigo, ¿qué le parece?

-Muy bien, le podríamos poner el de… -contestó el aludido.
-Un momento, un momento… ¿Usted es Isaac Newton? –preguntó Lucas, sin poder reprimir la sorpresa. Y antes de que el Segundo Espíritu le respondiera, se volvió hacia el Tercer Espíritu de las Matemáticas y preguntó: -¿Entonces usted, por su aspecto, seguro que es…?

-Leonhard Euler, a su disposición –contestó, haciendo una historiada reverencia.
-Y usted, así, por el atuendo, yo diría que es Arquímedes, ¿no?
-Has acertado… y eso que mira que me representáis mal. Como de Newton y Euler hay retratos y grabados, pues os podéis hacer mejor una idea de cómo fueron, pero de mí… -contestó el Espíritu de Arquímedes.
-Y yo que creí en un primer momento que eran ustedes los Reyes Magos que venían disfrazados. Esta situación empieza a ser surrealista. Ahora sí que estoy seguro que estoy soñando.
-¿Por qué? –preguntó el Espíritu de Newton- O sea, que te crees que somos los Espíritus de las Matemáticas, incluso que somos los Reyes Magos disfrazados… y no te crees que somos Arquímedes, Euler y yo.
-Porque estaba influenciado por el cuento de Dickens… y porque estamos en Navidad –contestó Lucas, y añadió, ya bastante más tranquilo- Pero, ¿de qué problema hablaban?

-Bueno –dijo el Espíritu de Arquímedes- ponedle el problema, señor Newton. Y ya que vos sois también astrónomo, ponedle un problema planetario.

Y el Espíritu de Newton, escribió sobre un papel un breve texto y un dibujo, entregándole el papel a Lucas, que leyó el enunciado en voz alta:

“Dos planetas giran alrededor de una misma estrella. El exterior tarda doce años en completar una órbita y el interior, diez. Ahora mismo se encuentran alineados con la estrella. ¿Cuándo volverán a alinearse otra vez?”
-¿No será demasiado difícil para un joven del siglo XXI? Tened en cuenta que ahora los jóvenes, con tanta televisión y tanta PlayStation, tienen las neuronas un tanto… -dijo el Espíritu de Arquímedes.


-¿Difícil? A mi me parece bastante normal… y hasta propondría otro más difícil. Cualquiera de mis trece hijos sabría resolver ese problema de los planetas a la primera -dijo el Espíritu de Euler, agachándose de nuevo para recoger, una vez más, tanteando el suelo ayudado por sus dos compañeros, unas libros que se le habían caído al suelo.

-Me están poniendo nerviosos con el trajín que se traen recogiendo libros, papeles y rollos del suelo. ¿Por qué llevan tantos libros y papelotes en las manos?

-Es que siempre viajamos con lo más esencial de nuestra obra, por si acaso. Y claro, en mi caso he elegido los tres tomos de la primera edición de mi opera magna: mis Philosophiae naturalis principia matematica. En el caso de Arquímedes es más complicado, ya que como en su época no encuadernaban los trabajos en forma de libro pues viaja con todos esos rollos, lo cual es incomodísimo. Y no digamos Euler, míralo, se empeña en viajar con su obra completa encima. Y por si no lo sabías, publicó más de 500 libros y artículos, ya que se calcula que escribió una media de 800 páginas al año lo que le hace el matemático más prolífico de la Historia de las Matemáticas –y añadió, bajando la voz y aprovechando que a Euler se le habían vuelto a caer un montón de libros y que Arquímedes le ayudaba a cogerlos –Además, como está ciego, que así pasó los últimos años de su vida terrenal, pues tenemos que ayudarle y acabamos agotados de tanto agacharnos y levantarnos… y es que ya no tenemos cuerpo para esto, bueno, ni para esto ni para nada, dado que somos espíritus.

En cuanto estuvieron todos los papeles de Euler recogidos, dentro de lo que cabía, se hizo un incómodo silencio en la habitación, hasta que el Espíritu de Newton, dijo: -Bueno, pues nosotros nos vamos.

-¿Tan pronto? –preguntó Lucas, que ya se había acostumbrado a la presencia de los espíritus.
-Es que tenemos que aparecernos aún a otros tres estudiantes de matemáticas para decirles, como te hemos dicho a ti, que serán grandes matemáticos en el futuro. El problema es que uno vive en Francia y otro en Alemania, que por lo menos nos quedan cerca… pero es que el tercero vive en Australia. Además, tenemos que contar con la diferencia horaria, que no te creas que esto de aparecerse es tan sencillo, sobre todo porque nos aparecemos de noche, ya que la aparición es más espectacular que de día –añadió el Espíritu de Arquímedes.

Entonces, el Espíritu de Euler preguntó: -¿Quieres o no quieres un problema más difícil para ponerle a tu amigo?

-De acuerdo, puede ser una buena idea.
-Muy bien, pues anota el enunciado, que es muy fácil de copiar, aunque el problema sea difícil.
“Hallar todos los números naturales de 4 cifras, que sean iguales al cubo de la suma de sus cifras.”
-¿Ya está? –preguntó Lucas, asombrado -¿Y este enunciado tan sencillo es de un problema difícil?
-Prueba a hacerlo –contestó Euler, sonriendo.

Y el Espíritu de Newton, adelantándose y dando la aparición por terminada, extendió la mano para que Lucas la estrechara, a la vez que le decía:

-En fin, Lucas, mucha suerte en tus estudios y que no se te suba a la cabeza lo que hemos dicho de que serás un gran matemático, que si lo llegas a ser será porque te has preparado convenientemente.

Lucas estrechó las manos de los espíritus de Arquímedes y de Newton, y no pudo hacer lo mismo con el de Euler ya que no tenía manos más que para sujetar su inmensa obra. Y en un momento, tal y como habían aparecido, desaparecieron dejando tras de sí el resplandor fosforescente que tardó prácticamente toda la noche en desaparecer y un tan penetrante como extraño olor mezcla de incienso, nuez moscada, queso de roquefort y vainilla.

Al día siguiente, la madre de Lucas, al entrar a su dormitorio para despertarlo para que fuera a la facultad, torciendo el gesto, le dijo:

-Por Dios, Lucas, esta habitación huele a rayos. Te he dicho mil veces que saques tus zapatillas al balcón por la noche… y que ventiles la habitación de vez en cuando.

P.S: A Lucas le fue concedida la Medalla Field en el ICM del 2032… y los espíritus de Arquímedes, Newton y Euler, aunque ya lo supieran de antemano, aplaudieron entusiasmados.
FIN
Autor: Joaquín Collantes
Asesor matemático: Antonio Pérez Sanz
- - - - - -
Pregunta respecto de los planetas
Esta pregunta es símil del problema que hemos mostrado acá de las cogarras, sus depredadores y el vínculo a los números primos (ver en buscados interno por Números Primos por ejemplo) ... Si los depredadores de las cigarras, maduran a los dos años (n1), las cigarras se las arreglan para madurar al mayor núemro primo posible (n2), para que la coincidencia sea a los (n1)x(n2) años, lo que da larga vida a las cigarras .... Por ejemplo, si los depredadores maduran cada 2 años y las cigarras cada 7 años, sólo coincidirán ambos a los 2 x 7 = 14 años ....
Entonces, de manera análoga, habrá coincidencia de los planetas, es decir estarán alineados, cuando se cumplan 60 años .... La siguiente tabla, muestra -ojalá se pueda agrandar al hacer doble click- la evolución ángular, que ocure a los 60 años, caudno el planeta interior ha dado 6 vueltas y el exterior ha dado 5 vueltas ....

lunes, 8 de diciembre de 2008

responde ....

"¿Frecuentaba realmente Arquímedes la bañera? ¿Por qué los números fueron anteriores a las letras? ¿Quién inventó el cero? ¿Por qué contar con los dedos supuso un gran avance para la humanidad? ¿Qué matemático griego murió de forma no precisamente plácida por culpa de una raíz cuadrada? ¿Quién fue la primera mujer matemática de la historia? ¿Quién fue el primer gran líder en utilizar la criptografía para cifrar mensajes a sus tropas? ¿Resolvieron Euler y Descartes el mismo problema sin saber nada el uno del otro? ¿Cuáles han sido los cuatro grandes chascos matemáticos del siglo XX? ¿A qué se retaron cuando se conocieron Unamuno y Gaudí? ¿Qué opinaban el uno del otro Charlie Chaplin y Einstein? ¿Qué matemáticas son aplicables a las relaciones sexuales? ¿Qué gran matemático español ganó el Nobel de literatura? ¿Qué matemático dijo «Para mí el infinito empieza a partir de mil pesetas»? ¿Cuántos cráteres lunares tienen nombre de matemático? ¿A qué genio de los números homenajea la manzana de Apple?... "

EL CLUB DE LA HIPOTENUSA: UN PASEO POR LA HISTORIA DE LAS MATEMÁTICA A TRAVÉS DE SUS ANÉCDOTAS MAS DIVERTIDAS.

Claudi Alsina un gran matemático catalán de la Universidad Politécnica de Cataluña, muestra en este libro una habilidad gigante para acercarnos las matemáticas de forma divertida.