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viernes, 31 de diciembre de 2010

¿Más horas de Matemáticas?

Más horas de Lenguaje y matemáticas, sí pero…
Por Carlos Concha
Director Escuela de Educación Continua
Facultad de Educación, U. A. Hurtado
Diciembre de 2010

El anuncio de aumentar las horas de Lenguaje y de Matemática entre 5º Básico y 2º Medio y de
Inglés en 5º y 6º Básico, es una buena señal para el objetivo de asegurar los aprendizajes de
base de los estudiantes (en lenguaje: hablar, leer comprensivamente, escribir; en matemática:
uso de los números, resolución de problemas, iniciación al cálculo y geometría). Sin ellos, los
demás aprendizajes carecen del piso necesario sobre el cual afirmarse y ello explica
dificultades, fracaso escolar y deserción. Hasta aquí, todo bien.

No queda bien respondida la pregunta acerca de por qué este esfuerzo no se inició en el Nivel
de Educación Parvularia, y entre 1º y 4º Básico. Es sabido que los problemas no parten en 5º
Básico; al parecer, tampoco se trata de una restricción financiera. En apariencia la medida, tal
como fue anunciada, no tiene costos de extensión de la jornada escolar; el número final de
horas es el mismo, porque se disminuirá el tiempo en otras disciplinas. Habrá que aclarar mejor
cómo se articula esto con el cambio en los planes de estudio de los primeros niveles del
sistema escolar, sin duda más críticos en lo que a aprendizajes de base se refiere.

Lo que ya parece habitual, es que el anuncio se haga sin ninguna pista acerca de cómo este
esfuerzo se relaciona con otros, de cómo se integra con una política para mejorar la enseñanza
y asegurar el aprendizaje de todos nuestros estudiantes o acerca de los resguardos que se han
tomado para asegurar el éxito de la medida. ¿Hay suficientes profesores especialistas en
Lenguaje y Matemática en Básica y en Inglés?, ¿qué se hará para que los haya a contar del
próximo año?, ¿se reforzará la política de bibliotecas y centros de recursos de las escuelas?,
¿habrá un contundente programa de perfeccionamiento docente?, ¿algo de todo eso estará en
el presupuesto 2011 de Educación, recientemente discutido?

Parece ingenuo pensar que los resultados de aprendizaje nuestros niños y niñas mejorarán por
el solo hecho de aumentar las horas de clases en estas disciplinas. Si una escuela o un
sostenedor municipal o particular no logra mejores resultados, nada hace pensar que eso
cambie por este anuncio y por otros. Por cierto que tampoco los resultados de la escuela
mejorarán por su clasificación en colores rojo, amarillo o verde, según sean sus resultados en
el SIMCE, o por la llegada de docentes con mejores sueldos por sus buenos resultados en la
Prueba Inicia, sin que hayan mostrado su valer ejerciendo como docentes, o porque los
sostenedores cuenten con mayores recursos económicos provenientes de la subvención
escolar preferencial. Si no saben cómo mejorar la enseñanza, nada augura que esos recursos
sean bien aprovechados.

Si el cambio que se propone no incluye también oportunidades para mejorar el liderazgo y la
dirección de los establecimientos educacionales, apoyos para hacer que el foco de su gestión
sea el mejoramiento del aprendizaje, si no se aclara cómo las escuelas van a resolver el tema
de la desactualización de sus docentes en la preparación de las clases, en las estrategias de
enseñanza y de evaluación, en el uso de recursos y en el dominio de los contenidos que
deben enseñar, estaremos frente a una medida que, de nuevo, no pasó de ser un buen titular
en los medios de comunicación.

Carlos Concha Albornoz
Facultad de Educación
Universidad Alberto Hurtado

¿Más horas de Matemáticas?

Más horas de Matemática: sí, pero para pensar la clase
Por Roberto Vidal C.
Director Pedagogía en Matemática
Universidad Alberto Hurtado

En los últimos días hemos venido enterándonos por la prensa acerca de las nuevas
medidas que el Ministerio de Educación pretende ejecutar para dar inicio a la que han
caracterizado como “la reforma más grande en educación”. Además de todo lo que se pueda
decir o comentar respecto de ellas y de su imposición (pues hay elementos que claramente no
han pasado por consultas especializadas), quisiera enfocarme en el polémico tema de “horas
más, horas menos” y de la insuficiencia de esta medida en particular.

Hablando desde mi especialidad, la Educación Matemática, debería estar muy feliz por
aquella cantidad de horas que se agregan al currículum escolar, puesto que tendríamos una
dedicación horaria de nuestros estudiantes muy similar a la de los países que ahora está de
moda mirar, tales como Singapur o Finlandia, en cuanto a sus excelentes resultados en
Matemáticas. Sin embargo, el tema no es tan simple y por lo demás, permítaseme decirlo, no
por aumentar horas de matemáticas, se deben disminuir en otras áreas tan importantes como
Ciencias Sociales, pues se desfavorece el sentido de educación integral de la formación
escolar.

En lo que se refiere a las matemáticas, si se desea que estas horas realmente reflejen
un aumento en el desarrollo del pensamiento matemático, una variable muy importante no
considerada, es el tiempo que en las instituciones tienen los docentes para preparar sus
clases. Pueden darse muchos cursos de perfeccionamiento docente, aumentar las horas de
matemáticas al triple, pero mientras los profesores no dispongan de horas que les permitan
sentarse a planear sus prácticas, los tipos de ejercicios y problemas, la búsqueda de
información para mejorar sus guías y materiales de apoyo, para repensar sus evaluaciones,
para intercambiar experiencias entre colegas, entre otros espacios necesarios, ninguna medida
cuantitativa por sí sola tendrá efecto.

Puede suceder sí, en el mejor de los casos, que se avance en los logros del SIMCE o
de la PSU. Pero no olvidemos que una cosa es el entrenamiento y mecanización, donde se
dice algo así como: “mire, Usted para resolver esto debe hacer tal o cual operación
matemática…”, y lograr puntajes altos en pruebas estandarizadas, haciendo de los estudiantes,
personas muy aventajadas en rutinas, pero sin desarrollar su razonamiento. Para ser más
claro, metafóricamente, es como cantar en inglés, con una fonética impresionante, pero sin
saber lo que dice la canción.

Ahora bien, no sólo depende el éxito de dar más horas de preparación de clases a los
profesores en el aula. Esto va a la par con un cambio de prioridades en lo que los
coordinadores académicos, jefes de Unidades Técnico Pedagógicas y directores conciban
como equipo. ¿Cuántas de las planificaciones que se hacen en el mes de enero quedan
archivadas en un cajón?, o ¿Cómo son utilizadas para masacrar a un profesor que en la clase
6 se atrasa y va en la 4?, bajo una concepción netamente estática del acto de planificar. La
rapidez con que se pide elaborar las planificaciones, además, conlleva a la copia fiel de los
programas en muchos establecimientos sin poder apropiarlos, discutirlos y por qué no,
criticarlos.

Esta mirada propone concebir al profesor como un investigador de sus propias
prácticas y en continuo perfeccionamiento, pero se ha malentendido considerándolo a nivel
técnico, con capacitaciones puntuales, imponiéndole lo que debe hacer. Muestra de ello son los
textos nuevos del Método Singapur, donde una vez más traemos algo externo. Si se
desarrollaran espacios como al que hago referencia, donde el profesor puede disponer de
tiempo suficiente para “pensar su clase”, apoyado por equipos de especialistas de una
institución que investiga en formación de profesores de matemáticas (en este caso particular),
con el propósito de acompañar y dejar instalado un modo de hacer, desde las necesidades y
características locales, desde los propios profesores, con sus fortalezas y debilidades, creo, se
llegaría a una apropiación interna y no externa o extranjera, puesta a fuerza y que insisto,
quedará relegada a un acto de entrenamiento, pero no de sabiduría en nuestros profesores y
por cierto, en las futuras generaciones. En resumen, más horas, sí, pero para “pensar la
clase”, lo que no requiere quitar clases a otras áreas.

viernes, 13 de febrero de 2009

LGE y la levedad de ser profesor ....

Estimadas y estimados

No sé si se enteraron que la última versión de la LGE aprobada en el Senado en enero de este año le quita la exclusividad al ser profesor o habilitado como profesor para hacer clases en enseñanza media, en palabras simples, cualquiera que posea un título o grado de 8 o más semestres podrá ser profesor en media. Esto lo escribí a propósito de ello. Ojalá pudieramos discutir, difundir y compartir nuestros pareceres respecto de ello, cualquiera que sean estos.

http://peuma.unblog.fr/2009/02/12/la-insoportable-levedad-del-ser-profesor/

Un abrazo
Claudia

lunes, 22 de diciembre de 2008

LGE y Fortalecimiento de la Educación Pública


¿Será casualidad que en estos días de diciembre -fecha de finalización y vorágine escolar para profesores y estudiantes- justo se haya aprobado en el Senado el proyecto de LGE y el gobierno haya enviado a tramitación el de Fortalecimiento de la Educación Pública? A riesgo de parecer mal pensada realmente no lo creo, ya que parece obvio que se quiso evitar la posible respuesta crítica y las movilizaciones que pudieran provocar dichas iniciativas, construidas lejos de la opinión y participación de aquellos principales involucrados: profesores y estudiantes.
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Primero que todo, debemos recordar que dicha iniciativa tuvo su origen en un compromiso que acordó el gobierno con los partidos de la Concertación como una manera de acallar el descontento por los vacíos que contenía el proyecto de LGE respecto a la educación estatal municipal, a la que trataba en igualdad de condiciones que la particular subvencionada, siendo que la población a la que atiende la educación estatal corresponde a los sectores más desposeidos de nuestro país y está sometida a obligaciones -como la no selección de sus alumnos y la gratuidad, entre otras- que no tiene la educación particular. Este es el contexto en que surge la idea de legislar específicamente respecto de la educación pública.
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¿Pero de qué trata el proyecto de ley Fortalecimiento de la Educación Pública? En términos generales, el proyecto de ley crea dos nuevas figuras legales para administrar y dirigir la educación municipalizada: Las Corporaciones Locales de Educación Pública y el Servicio Nacional de Educación. Además, en sus largos considerandos, se delínea la futura estructura o arquitectura del sistema educacional plasmado en la LGE, que constará, grosso modo, de las siguientes instituciones:
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- El Ministerio de Educación.
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- La Superintendencia de Educación, quien debe fiscalizar que los sostenedores y establecimientos cumplan con las leyes y requisitos de funcionamiento y sancionar su incumplimiento.
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- La Agencia de la Calidad, encargada de realizar los procesos de evaluación independientes y externos del aprendizaje de los estudiantes y del desempeño de establecimientos y sostenedores, así como informar a padres y apoderados sobre los resultados de aprendizaje de sus hijos/as.
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-El Servicio Nacional de Educación, encargado de brindar apoyo técnico pedagógico a los sostenedores y establecimientos, ejecutar las políticas educativas y los planes y programas del MINEDUC, realizar procesos de acreditación de instituciones de asistencia técnica (universidades, consultoras, etc.) y velar por el mejoramiento de la calidad de la educación pública.
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- El Consejo Nacional de Educación, responsable de aprobar los estándares y el currículum.
Lo central de este proyecto es la creación de las Corporaciones Locales de Educación Pública, que reemplazarán a la administración municipal, tomando en sus manos las escuelas dependientes de aquella. Esto significa que una Corporación podrá administrar todas las escuelas de una o más municipalidades agrupadas por territorio, transformándose en la “sostenedora”.
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El proyecto de ley define estas corporaciones como “corporaciones autónomas, de derecho público, con patrimonio propio y con dedicación exclusiva a la gestión de la educación en un territorio definido, que puede comprender una o más comunas“. Estas corporaciones serán las encargadas de la gestión en el ámbito técnico-pedagógico y administrativo-financiero de las escuelas bajo su dirección.
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Estas Corporaciones estarán dirigidas por un Consejo Directivo y un Director Ejecutivo, nombrado por el Consejo (artículos 14º y siguientes). ¿Quiénes integrarán estas instancias? El Consejo Directivo estará integrado por los alcaldes cuyas comunas formen la corporación y dos representantes designados por el MINEDUC (además de un número equis de concejales de dichas comunas para conformar una mayoría de representantes edilicios superior a los de los representantes del MINEDUC). Este Consejo elegirá al Director Ejecutivo (ver archivos adjuntos al final del texto).
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Esto en términos descriptivos muy generales. Pero inmediatamente llaman la atención algunos aspectos de este proyecto. Por ejemplo, si uno observa la dirección de las Corporaciones, por ninguna parte aparece la participación de aquellos directamente involucrados en el proceso educativo, especialmente los profesores. Para qué decir de los estudiantes, apoderados o comunidades locales. Es decir, se sigue consagrando un sistema educativo escasamente participativo y absolutamente vertical. En este caso, la descentralización no es garantía alguna de mayor participación o democratización. Podría haber sido una buena oportunidad de establecer consejos escolares territoriales, como existen en numerosos países (España, Argentina, Bolivia, Canadá, Brasil, entre muchos otros), que hicieran posible la participación de los diversos actores educativos y de la comunidad, en general, en dicho proceso.
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Otro aspecto que llama la atención es que, pese a declarar en varias ocasiones como características de la Educación Pública la no selección y discriminación por motivo alguno de los estudiantes (Artículo 5º, Párrafo 2º del proyecto), contradictoriamente con ello consagra la discriminación de los estudiantes - en los así llamados Liceos de Excelencia- por rendimiento académico (artículo 9º letra b, Párrafo 2º). Si ya sabemos que actualmente en los liceos municipalizados está prohibida la exclusión por motivos económicos (gratuidad), ideológicos, religiosos (Laicicidad) o cualquier otro, obviamente que la casi única y principal forma de selección y discriminación es aquella realizada por razones académicas.
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Si además sabemos, como muchos estudios lo han demostrado, que aquellos liceos -como el Instituto Nacional, Carmela Carvajal y otros- son de “excelencia” principalmente -aunque no exclusivamente- porque seleccionan (efecto “descreme” y otros) fuertemente a sus estudiantes y trabajan entonces con aquellos estudiantes que, teniendo o no recursos, si portan un alto capital cultural, entonces ¿de qué principios de no selección y no discriminación estamos hablando? Obviamente este proyecto no “crea” dicha exclusión ya existente, pero si la legitima legalmente, dándole estatus legal a lo que antes solo existía por tradición. Lo más curioso es que no se da ningún fundamento legal, filosófico o práctico siquiera para consagrar esto. ¿Constituirá esto entonces un avance?
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Sin duda que una revisión de la, en gran parte, fracasada municipalización de la educación es positiva (ver artículos de J. Edo. García Huidobro), en cuanto puede permitir que una entidad supramunicipal con dedicación exclusiva a educación pueda aunar fuerzas y recursos materiales y técnico-pedagógico en apoyo de sus escuelas, rompiendo con la precariedad de la mayoría de los municipios del país que no cuentan con los recursos y el personal especializado dedicado a dichas funciones. Pero limitaciones como las antes descritas y otras más que seguro surgirán, deben hacernos informarnos y estudiar a conciencia esta iniciativa. Ojalá no ocurra, como tantas veces, que nos quedamos en silencio y luego nos lamentamos de lo que “otros hacen”, negándonos a ver críticamente lo que nosotros no fuimos capaces de hacer.
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Es una invitación a informarse, discutir y proponer.

C.